Diseño de Logo

Cómo diseñar un logo profesional en 5 pasos

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ProfessionalLogo Team

Cuando un logo parece casero, el problema rara vez está en el dibujo. Lo normal es que una decisión se tomara demasiado pronto, como elegir un color antes de preguntar dónde se iba a imprimir el logo. O que se saltara. Nadie miró la tipografía al tamaño de la puerta de una furgoneta.

Diseñar un logo profesional consiste sobre todo en tomar esas decisiones en el orden correcto. Las veremos en cinco pasos con un ejemplo ilustrativo: una empresa de fontanería llamada Stonebridge Plumbing que necesita logo para su furgoneta, su web y sus facturas.

En resumen

  • Escribe para quién es el logo y en qué sitios va a aparecer antes de dibujar nada.
  • Mira los logos de tu sector para ver qué se espera y elige una cosa que harás a tu manera.
  • Decide el tipo de logo: logotipo, isotipo o imagotipo.
  • Quédate con una tipografía y uno o dos colores, más una versión a una sola tinta.
  • Pruébalo a 16 píxeles, a una tinta y desde el otro lado de la habitación antes de darlo por terminado.

Empieza con dos frases en lugar de un boceto. Una dice a quién sirve el negocio. En Stonebridge es «Arreglamos fugas y calderas para hogares de una ciudad, a menudo con urgencia». La otra enumera cada sitio donde aparecerá el logo: el lateral de la furgoneta, la cabecera de la web, la pestaña del navegador, las facturas, un polo.

Esa lista decidirá más que el gusto. A un fontanero de urgencias se le ve sobre todo en una furgoneta en marcha y en la pantalla del móvil, así que el nombre tiene que leerse en un segundo, y lo ornamental queda fuera antes del primer boceto.

Paso 2: Mira tu sector y decide dónde diferenciarte

Reúne una docena de logos de negocios como el tuyo, mejor si son de tu zona. Los patrones salen enseguida. Los fontaneros tiran de gotas azules, grifos y llaves inglesas; las panaderías, de espigas y rodillos.

Parte de esa familiaridad ayuda, porque te ubican al instante. Si la copias entera, desapareces entre los demás. Una regla útil es conservar un elemento esperado y hacer otro a tu manera. Stonebridge mantiene la gota, que dice «fontanería» de un vistazo, y mete dentro su inicial donde casi toda la competencia dibuja una llave.

Mientras miras, apunta cualquier logo que se parezca a lo que tienes en mente. Si el tuyo acaba pareciéndose al de un competidor de la zona, te enterarás por los clientes, y cambiarlo entonces cuesta mucho más que cambiar ahora un boceto.

Hay tres tipos, y la elección depende de tu nombre y de dónde vive el logo.

Un logotipo es el nombre escrito con una tipografía elegida, sin símbolo. Va bien con un nombre corto y distintivo, y sufre en cuadrados pequeños como el favicon o la foto de perfil, donde un nombre largo deja de leerse.

Un isotipo funciona sin palabras, pero la gente necesita tiempo y repetición antes de asociarlo contigo. Pocos negocios nuevos pueden esperar tanto.

El imagotipo une las dos cosas, y más adelante cualquiera de ellas puede ir sola. Por eso la mayoría de los pequeños negocios acaban aquí: el símbolo llena los cuadrados pequeños y el nombre trabaja en todo lo demás. Stonebridge lo eligió. La gota sola va en el polo y en la pestaña del navegador.

La silueta de un símbolo también arrastra sus convenciones. Un círculo se suele leer como cercano y un escudo como protector, aunque el nombre y el dibujo pesan más que cualquier forma.

Paso 4: Elige tipografía y colores

Elige una familia tipográfica y mírala en pequeño antes de enamorarte de ella a tamaño grande. Los trazos muy finos se pierden en el móvil, las letras muy juntas se mezclan en una furgoneta vista desde la otra acera y la letra caligráfica cuesta de leer en ambos sitios. Revisa también la licencia. Muchas tipografías gratuitas, como las de la SIL Open Font License, se pueden usar en un logo; una fuente comprada para documentos a veces no.

En color, a la mayoría de los pequeños negocios les basta un color principal y uno oscuro para el texto. Lo que la gente asocia con cada color cambia según la cultura y el sector, y ningún color genera confianza por sí solo; importa más que se lea bien y que nadie cerca lo tenga ya. Stonebridge va más allá y usa solo un gris antracita. Rotular la furgoneta sale barato y todas las facturas impresas se ven iguales.

Elijas lo que elijas, prepara ya una versión a una tinta. La necesitarás para sellos, bordados, grabados y la impresora en blanco y negro de la oficina.

Paso 5: Pruébalo a los tamaños en que de verdad se usará

Casi todo el mundo se salta este paso, y es el que detecta la mayoría de los problemas. Mira el símbolo a 16 píxeles, el tamaño del icono de una pestaña. Mira el logo completo a unos 120 píxeles de ancho, lo más pequeño que aparecerá en la cabecera de una web. Imprímelo en negro sobre blanco y en blanco sobre un color oscuro. Luego pega una copia en la pared y mírala desde el otro extremo de la habitación.

A tamaño grande, fíjate en el espacio entre las letras del nombre. Huecos desiguales, por ejemplo entre una «r» y una «i», pasan desapercibidos en el portátil y saltan a la vista cuando el nombre mide un metro en la furgoneta. Los diseñadores ajustan esos pares a mano; se llama kerning.

Si el símbolo se deshace a 16 píxeles, necesita una versión simplificada para tamaños pequeños. Nuestra guía sobre cómo poner un favicon en tu web explica qué necesita esa versión y dónde va.

Dónde ayuda un generador y dónde entra un diseñador

Los pasos 3 a 5 se pueden probar rápido con nuestro generador gratuito: escribe el nombre de tu negocio arriba en nuestra página de inicio y lo verás en distintos tipos de logo, que puedes editar y descargar en SVG, PNG y favicon. Es una buena forma de saber si prefieres un logotipo o un imagotipo antes de gastar nada.

Algunos logos merecen un trabajo profesional: uno que tiene que aguantar un bordado o un rótulo grande, uno pensado alrededor de la historia de tu negocio, o uno que llevas semanas retocando y sigue viéndose un poco raro.

Si estás en ese punto, nuestros diseñadores dibujan contigo un logo a medida, desde las dos frases del paso 1 hasta los archivos vectoriales finales.

Lista antes de darlo por terminado

  • Dos frases: a quién sirves y en qué sitios aparece el logo
  • Un elemento esperado y una cosa propia
  • El tipo de logo elegido según tu nombre y esos sitios
  • Una familia tipográfica, con la licencia revisada para logos
  • Uno o dos colores y una versión a una tinta
  • Símbolo revisado a 16 píxeles y logo completo a 120 píxeles de ancho
  • Espaciado entre letras revisado a tamaño grande

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